• Mar. Feb 3rd, 2026

Debate Público MX

El análisis de los asuntos públicos

La primera sesión del pleno del Congreso del Estado de Jalisco arrancó con un clima tenso y terminó con un mensaje político contundente. El primer punto del orden del día fue el llamado impulsado por diputadas y diputados de oposición para que la ciudadanía firme y el Congreso solicite un referéndum que frene el incremento a la tarifa del transporte público. Lo que debía ser un debate parlamentario de fondo se convirtió, desde el inicio, en un intercambio ríspido entre la bancada de Movimiento Ciudadano y las fuerzas opositoras.

Desde tribuna, las y los legisladores de MC defendieron la postura del Ejecutivo y argumentaron que la figura del referéndum es ilegal en este caso y que el Congreso carece de facultades para promoverlo, insistiendo en que la discusión sobre tarifas corresponde a otras instancias y no al Poder Legislativo. Para la oposición, en cambio, el tema es político y social antes que técnico: el aumento fue calificado como desmedido, insensible y desconectado de la realidad económica de miles de usuarios que dependen diariamente del transporte público.

Conforme avanzaron las intervenciones, diputadas y diputados de oposición comenzaron a fijar posición en favor del referéndum, subrayando que el Congreso no puede mantenerse al margen cuando una decisión de gobierno impacta de forma directa el bolsillo de la población. En ese punto, el debate tomó un giro inesperado: la fracción parlamentaria de Movimiento Ciudadano optó por levantarse de sus curules y abandonar el salón de sesiones, dejando sin quórum político el intercambio y evitando continuar la discusión en tribuna.

La salida de la bancada oficialista fue leída de inmediato como un vacío deliberado y una huida del debate público sobre el incremento al transporte. Para la oposición, el gesto confirmó la falta de voluntad de MC para dar la cara y discutir un tema que ha generado inconformidad social, mientras que para otros observadores evidenció la fragilidad del discurso que intenta reducir el reclamo ciudadano a un problema de legalidad, sin atender el fondo del malestar.

El episodio deja varias lecturas. La primera, que el aumento al transporte seguirá siendo uno de los ejes de confrontación política en Jalisco. La segunda, que el Congreso se convirtió hoy en escenario de una disputa que trasciende lo jurídico y se instala en el terreno de la legitimidad social. Y la tercera, quizá la más clara, es que cuando el debate se torna incómodo, algunos prefieren el silencio y la retirada antes que la confrontación abierta ante la ciudadanía.

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