La preocupación de especialistas de la Universidad de Guadalajara ha escalado a un tono abiertamente alarmante tras difundirse nuevas declaraciones que refuerzan la urgencia de intervenir. A través de posicionamientos recientes que circularon en redes, los académicos dejaron claro que el problema no solo persiste, sino que podría agravarse rápidamente ante la falta de un diagnóstico serio y acciones coordinadas. La advertencia ya no es preventiva: es un llamado de emergencia.
Los expertos insisten en que las decisiones actuales se están tomando sin información suficiente ni sustento técnico, lo que —según señalan— incrementa el riesgo de consecuencias irreversibles. En los mensajes difundidos, se subraya que la ausencia de planeación integral refleja omisiones institucionales preocupantes, capaces de detonar una crisis de mayor escala si no se corrige el rumbo de inmediato.
La propuesta de una mesa técnica ciudadana cobra ahora un sentido más urgente. No se trata únicamente de abrir espacios de diálogo, sino de construir un mecanismo real de contención ante lo que consideran un deterioro progresivo. La participación de especialistas, sociedad civil y autoridades se plantea como la única vía viable para evitar decisiones improvisadas que profundicen el problema.
El señalamiento también adquiere un carácter político, al evidenciar la desconexión entre el conocimiento técnico y la acción gubernamental. La crítica implícita apunta a la falta de voluntad o capacidad para incorporar evidencia en la toma de decisiones, lo que alimenta la percepción de negligencia institucional frente a un escenario que exige respuestas inmediatas.
El eco de estas declaraciones coloca a las autoridades bajo una presión creciente. La narrativa ya no gira en torno a recomendaciones académicas, sino a una advertencia clara de riesgo inminente. Ignorar este llamado podría no solo agravar la situación, sino también detonar un conflicto mayor entre expertos, ciudadanía y gobierno.
Aida Guerrero, jefa de análisis ambientales de CuTonalá confirma la gran cantidad de coliformes y bacterias que se encuentran en el agua que suministra el SIAPA. Pide que las autoridades evalúen emitir una alerta sanitaria para que se cuide la salud de las personas.
Mientras tanto, el Director del SIAPA, Antonio Juárez Trueba estaba citado a comparecer ante el pleno del Congreso del Estado de Jalisco, sin embargo, por la tarde de hoy, envió un oficio disculpándose por no poder asistir. Con ello, queda en evidencia su nula voluntad de rendir cuentas por su pobre desempeño.

