El senador Carlos Lomelí Bolaños confirmó este lunes que buscará convertirse en el candidato de Morena a la presidencia municipal de Guadalajara en las elecciones de 2027. El anuncio, realizado durante una rueda de prensa, marca el inicio formal de una competencia interna que se perfila como una de las más disputadas del estado y en la que Morena llega con un escenario político mucho más favorable que en procesos anteriores.
Para Lomelí, no se trata de una candidatura cualquiera. A lo largo de su trayectoria política ha buscado en varias ocasiones encabezar proyectos electorales de alto nivel en Jalisco. Fue candidato de Morena a la gubernatura en 2018, contendió nuevamente por la alcaldía de Guadalajara en 2021 y en 2024 encabezó la primera fórmula de Morena al Senado de la República, cargo que actualmente ocupa. Ahora pretende sumar una nueva candidatura, esta vez con el objetivo de conquistar la capital jalisciense, uno de los principales bastiones históricos de Movimiento Ciudadano.
Sin embargo, el camino hacia la nominación está lejos de estar despejado. Al interior de Morena han surgido varios perfiles con aspiraciones claras para Guadalajara. Entre ellos destacan la diputada federal Mery Pozos, el regidor José María «Chema» Martínez, la diputada Itzul Barrera, e incluso en algunos ejercicios demoscópicos aparece el nombre del exrector de la Universidad de Guadalajara, Ricardo Villanueva, aunque éste no ha manifestado públicamente su intención de participar. La competencia interna será definida mediante el mecanismo de encuestas que tradicionalmente utiliza Morena para seleccionar a sus candidatos.
Las mediciones publicadas en los últimos meses muestran un escenario dinámico. Algunas encuestas colocan a Carlos Lomelí al frente de las preferencias internas, particularmente aquellas elaboradas durante el primer semestre del año. Sin embargo, otros estudios más recientes muestran un crecimiento importante de Mery Pozos, quien aparece en el primer lugar en ejercicios de firmas como MetaMetrics y Tyché, reflejando que la disputa por la candidatura continúa abierta y que ninguno de los aspirantes puede considerarse definitivo.
Más allá de quién encabece la contienda interna, existe un dato que comienza a repetirse con mayor frecuencia en prácticamente todas las mediciones: Morena ha reducido considerablemente la distancia frente a Movimiento Ciudadano e incluso algunas encuestas ya colocan al partido guinda por encima de MC en intención de voto para la elección constitucional en Guadalajara. Esa tendencia representa uno de los cambios políticos más relevantes en la capital jalisciense de cara a 2027.
El contexto también juega un papel importante. Guadalajara y el resto del Área Metropolitana atraviesan un periodo de fuerte desgaste institucional derivado de la crisis del agua, los problemas operativos del SIAPA y el creciente malestar ciudadano por la calidad del servicio. Aunque el organismo es intermunicipal y participan diversos órdenes de gobierno en su administración, el costo político ha alcanzado a los gobiernos metropolitanos encabezados por Movimiento Ciudadano, particularmente en municipios como Guadalajara y Zapopan, donde las quejas por agua turbia, cortes del suministro y deficiencias en la infraestructura se han convertido en un tema cotidiano.
En ese escenario, la administración de la alcaldesa Verónica Delgadillo enfrentará el reto de defender uno de los municipios más emblemáticos para Movimiento Ciudadano. La elección de Guadalajara ya no luce como una contienda de amplio margen para el partido naranja, sino como una competencia altamente cerrada en la que la evaluación de los gobiernos locales podría tener un peso determinante.
Para Carlos Lomelí, el anuncio representa una nueva oportunidad de competir por un cargo ejecutivo después de haber construido una de las trayectorias más visibles de Morena en Jalisco. Pero también implica enfrentar una realidad distinta a la de años anteriores: por primera vez, la competencia interna del partido parece tan intensa como la elección constitucional que vendrá después.
Con más de un año por delante antes del arranque formal del proceso electoral, las encuestas seguirán moviéndose y las alianzas internas todavía pueden cambiar. Lo que hoy parece claro es que Guadalajara se perfila como la batalla política más importante de Jalisco en 2027 y que, por primera vez en muchos años, Morena llega con posibilidades reales de disputar la capital en condiciones de alta competitividad.






