El 17 de febrero de 2025, un avión de Delta Air Lines que cubría el vuelo 4819 desde Minneapolis a Toronto sufrió un aparatoso accidente al aterrizar en el Aeropuerto Internacional Pearson de Toronto. La aeronave, un Bombardier CRJ900 con 76 pasajeros y cuatro tripulantes a bordo, se volcó y quedó invertida sobre la pista, provocando un incendio que fue rápidamente controlado por los equipos de emergencia.
Imágenes captadas por testigos muestran el dramático momento en que el avión pierde estabilidad durante el aterrizaje, se desliza por la pista y termina volteado, con humo emanando del fuselaje. A pesar de la gravedad del incidente, no se reportaron víctimas mortales; sin embargo, 18 personas resultaron heridas, tres de ellas de gravedad, incluyendo un menor de edad. Los heridos fueron trasladados a hospitales locales para recibir atención médica.
Pasajeros como John Nelson describieron escenas de caos y confusión tras el impacto. Nelson relató que, tras el vuelco, algunos pasajeros quedaron colgando de sus asientos debido a la posición invertida de la aeronave, mientras otros intentaban liberarse y evacuar rápidamente. Videos compartidos en redes sociales muestran a los ocupantes escapando por las salidas de emergencia y alejándose del avión en medio de la nieve.
Las condiciones meteorológicas adversas, incluyendo fuertes vientos y nevadas recientes, podrían haber contribuido al accidente, aunque las causas exactas aún están bajo investigación por parte de las autoridades canadienses y estadounidenses. El Aeropuerto Pearson permaneció cerrado durante varias horas, lo que provocó la cancelación y retraso de numerosos vuelos.
Este incidente se suma a una serie de accidentes aéreos ocurridos recientemente en América del Norte, lo que ha generado preocupación sobre la seguridad en la aviación regional. Las autoridades han enfatizado la importancia de revisar y reforzar los protocolos de seguridad, especialmente en condiciones climáticas adversas, para prevenir futuros percances.
