El movimiento político en Jalisco comienza a reconfigurarse con señales claras de desgaste para Movimiento Ciudadano. En días recientes, se confirmó la salida de dos regidores en el municipio de Tonalá, así como la renuncia de un edil en El Salto, todos ellos desligándose de MC en un contexto que anticipa tensiones internas y reacomodos rumbo a las elecciones de 2027.
En Tonalá, los regidores Enrique Guzmán Loza y Magaly Figueroa López habrían tomado distancia del partido naranja tras desacuerdos con la conducción política municipal y la falta de apertura en la toma de decisiones. Aunque sus salidas no necesariamente implican una adhesión inmediata a otro partido, sí reflejan una ruptura con la estructura que MC ha construido en uno de sus bastiones metropolitanos.
El fenómeno no se limita a Tonalá. En Ocotlán también renunció a MC la ex regidora Silvia Villarruel, y en El Salto, la recién nombrada Coordinadora Marizabeth Villaseñor también presentó se renuncia a Movimiento Ciudadano, argumentando diferencias políticas y señalando un alejamiento entre la dirigencia y las bases. Este tipo de movimientos, aunque aislados en apariencia, comienzan a dibujar un patrón que podría escalar conforme se acerquen los tiempos electorales.
Detrás de estas decisiones se asoma una disputa más profunda: el control territorial y la definición de candidaturas en municipios clave del Área Metropolitana de Guadalajara. La salida de cuadros locales debilita la operación política de MC, particularmente en zonas donde había logrado consolidar estructuras competitivas frente a Morena y sus aliados. Además, abre la puerta a que estos perfiles sean capitalizados por otras fuerzas políticas en plena fase de reorganización.
En términos estratégicos, estas renuncias representan más que simples bajas: son síntomas de un desgaste interno que podría complicar el panorama para Movimiento Ciudadano en 2027. Mientras Morena avanza en su articulación territorial, MC enfrenta el reto de contener fracturas y reconstruir lealtades en su propia base, en un escenario donde cada operador político cuenta.
