La realización de la Mesa Estatal de Seguridad en Puerto Vallarta, encabezada por el gobernador Pablo Lemus Navarro, envía un mensaje político claro: la seguridad en el principal destino turístico de Jalisco se ha convertido en un asunto prioritario para el Gobierno del Estado ante el deterioro en la percepción ciudadana y los recientes hechos de alto impacto registrados en la región.
La reunión se llevó a cabo apenas unos días después de que el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) difundiera los resultados más recientes de la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU), en la que Puerto Vallarta destacó negativamente al ser el único municipio de Jalisco donde aumentó la percepción de inseguridad entre la población, mientras Guadalajara, Zapopan, Tlajomulco y Tlajomulco registraron mejoras o estabilidad.
Al término del encuentro, Pablo Lemus reconoció que la situación en Puerto Vallarta requiere atención permanente y aseguró que el Gobierno del Estado reforzará la coordinación con las fuerzas federales y municipales para contener los delitos que afectan la tranquilidad de habitantes y visitantes. El mandatario insistió en que la seguridad del puerto es una prioridad estratégica, no sólo por la población que ahí reside, sino por el peso económico y turístico que representa para Jalisco.
La decisión de trasladar el Gabinete de Seguridad al municipio también refleja la preocupación del Ejecutivo estatal por los indicadores que han acompañado a Puerto Vallarta durante los últimos meses. Además del incremento en la percepción de inseguridad, el destino ha enfrentado hechos como enfrentamientos armados, aseguramientos de armas de alto poder, investigaciones por desapariciones, operativos federales y el reciente hallazgo de varios cuerpos en los ríos Ameca y Mascota, acontecimientos que inevitablemente impactan la percepción social, independientemente de las cifras oficiales sobre incidencia delictiva.
En el plano político, el escenario representa un desafío para la administración del presidente municipal Luis Munguía. Desde el inicio de su gobierno, la seguridad pública fue presentada como uno de los principales compromisos de su administración; sin embargo, los resultados de la ENSU muestran que la percepción ciudadana no ha evolucionado en la dirección esperada. En materia de seguridad, la percepción constituye un indicador relevante porque influye directamente en la confianza de la población, la actividad económica y la imagen del destino turístico.
La presencia del gobernador encabezando personalmente la reunión del Gabinete de Seguridad también evidencia que el problema ha trascendido el ámbito estrictamente municipal y requiere una intervención más activa del Estado y de la Federación. Si bien la seguridad es una responsabilidad compartida entre los tres órdenes de gobierno, el hecho de que el Ejecutivo estatal haya decidido sesionar en Puerto Vallarta refleja la importancia que ha adquirido el municipio dentro de la estrategia de seguridad de Jalisco.
A poco más de un año del inicio de las definiciones políticas rumbo a las elecciones de 2027, la seguridad perfila convertirse en uno de los principales indicadores con los que será evaluada la administración municipal. El incremento en la percepción de inseguridad coloca una presión adicional sobre el gobierno de Luis Munguía, que deberá demostrar con resultados concretos que puede revertir la tendencia y recuperar la confianza ciudadana. De lo contrario, este tema podría convertirse en uno de los principales flancos de crítica de la oposición y en un factor que complique las aspiraciones políticas de quienes busquen la continuidad del proyecto de gobierno en Puerto Vallarta.






