A un año del arranque formal del proceso electoral de 2027, el partido Morena ha comenzado a mover sus piezas en todo el país con la aplicación de encuestas internas que definirán candidaturas clave. En municipios estratégicos como Puerto Vallarta, este mecanismo no solo perfila nombres, sino que reabre tensiones internas que han marcado procesos anteriores. La dirigencia nacional apuesta nuevamente por el método que le ha dado resultados, aunque también ha generado controversias y fracturas.
El caso vallartense es particularmente relevante. Se trata de un municipio con alto peso político en Jalisco, donde Morena ha mostrado potencial electoral, pero también dificultades para consolidar unidad. Las experiencias recientes aún pesan: decisiones tomadas desde la cúpula nacional, ajustes por criterios de género y candidaturas cuestionadas han dejado inconformidades entre distintos grupos del partido.
En este escenario, ya comienzan a sonar con fuerza diversos perfiles que podrían formar parte de la encuesta interna. Entre ellos destacan:
- Pepe Martínez Gil militante de Morena, con experiencia en la administración municipal vallartense, fue presidente municipal interino en la pasada administración tras la licencia del alcalde conocido como el “Profe. Michel”.
- Ra Aguilar Estrada quien se presenta como empresario, perfil cercano a la cuestionada iglesia de la Luz del Mundo.
- Ramón Ruelas Hernández ex regidor del municipio por el PRI y ex integrante del Partido Verde en la administración de Luis Munguía actual alcalde del puerto.
- Melissa Marlene Madero Plascencia regidora en Puerto Vallarta por el partido Futuro el cual desapareció, y señalada por tener a su cuñado en la nómina.
- Bruno Blancas Mercado actual diputado federal en el distrito 05.
- Juan Carlos Castro Almaguer ex priísta, quien en los últimos años se ha acercado a las filas de Morena.
- Yussara Elizabeth Canales González quien inició su carrera política bajo las siglas de Morena, posteriormente se incorporó al Partido Verde Ecologista de México (PVEM) donde obtuvo la reelección como diputada local en 2024.
Cada uno representa corrientes distintas al interior del movimiento, lo que anticipa una contienda interna intensa y con implicaciones más allá de la simple medición de popularidad.
La verdadera prueba para Morena no será únicamente identificar al perfil mejor posicionado, sino gestionar las consecuencias del resultado. La historia reciente demuestra que las decisiones derivadas de estas encuestas no siempre logran cohesionar al partido. En un contexto municipal, donde las estructuras y lealtades pesan más que las siglas, cualquier fractura podría traducirse en costos electorales significativos.
Así, Puerto Vallarta se perfila como uno de los focos más delicados para Morena rumbo a 2027. La encuesta definirá candidato, pero también pondrá a prueba la capacidad del partido para sostener su narrativa de unidad en medio de una competencia interna que, desde ahora, ya comienza a calentar el ambiente político local.
