• Mié. Abr 15th, 2026

El Debate Público

El análisis de los asuntos públicos

Los números no mienten. Y en política, menos. La elección pasada en el municipio de San Pedro Tlaquepaque dejó una aritmética clara: Morena no ganó solo. Ganó en coalición, es decir, obtuvo el triunfo gracias a los votos que obtuvo del PVEM, del PT, de Hagamos y Futuro. Pero en especial del Partido Verde que fue quien le aporto más votos a la coalición después de Morena.

Si revisamos los resultados:

  • PAN-PRI-PRD: 39,540 votos
  • Morena-PVEM-PT-Hagamos-Futuro: 121,496 votos
  • Movimiento Ciudadano: 109,562 votos
  • Morena en solitario: 96,024 votos
  • PVEM: 9,643 votos
  • PT: 5,897 votos

La diferencia entre Morena solo (96,024) y Movimiento Ciudadano (109,562) es contundente: Morena por sí sola habría perdido. La victoria fue posible gracias a la suma de aliados, especialmente el Verde y el PT.

Y ahora el tablero cambió. En el Congreso de Jalisco, el diputado Alberto Alfaro —precandidato y aspirante a la presidencia municipal de Tlaquepaque— abandonó la bancada y las filas de Morena para incorporarse al grupo parlamentario del Partido Verde Ecologista. No es un movimiento menor. De inmediato fue presentado como la carta fuerte del Verde para disputar la presidencia de Tlaquepaque. Poniendo con ello, en serios aprietos a su actual presidenta municipal Laura Imelda Pérez Segura para reelegirse, ya que sin los votos del Partido Verde y del PT, lo más seguro es que le sufra mucho para ganar la elección constitucional. Traducción política: la coalición se fractura.

Si el Verde decide competir solo y no en alianza con Morena, la ecuación electoral se altera de manera dramática. Los casi 10 mil votos del PVEM ya no estarían automáticamente sumados al bloque guinda. Y peor aún: un actor con estructura territorial, exposición mediática y capital político como el diputado Alberto Alfaro podría jalar una porción adicional del voto morenista.

La situación se vuelve aún más delicada si consideramos que Laura Imelda, actual presidenta municipal, seguramente buscará la reelección. Sin la coalición completa, enfrentaría un escenario mucho más adverso:

  • MC ya demostró tener una base sólida con más de 109 mil votos.
  • El bloque PAN-PRI-PRD mantiene un piso cercano a los 40 mil sufragios.
  • Y ahora Morena podría fragmentarse internamente.

En términos simples: la división interna puede costarle la alcaldía a Morena.

Tlaquepaque no es un municipio cualquiera. Es una de las piezas estratégicas de la Zona Metropolitana de Guadalajara. Perderlo significaría no solo un revés político, sino una señal de debilitamiento estructural rumbo a 2027 y, eventualmente, 2030.

El riesgo es inminente. Morena depende de alianzas para sostener su triunfo en Tlaquepaque. Si el Verde juega solo y el diputado Alberto Alfaro se convierte en su abanderado, la contienda dejará de ser una cómoda reelección y se convertirá en una batalla de supervivencia.

En política municipal, las fracturas se pagan en las urnas. Y hoy, en Tlaquepaque, Morena parece caminar sobre terreno resbaladizo.

Ahora bien, ¿A qué se debe la salida del diputado Alfaro de Morena?, la respuesta no es sencilla, pero se especula que en gran medida es gracias a que el coordinador de la fracción de Morena, el Diputado Miguel de la Rosa realizaba acuerdos en obscurito con Movimiento Ciudadano, y la gota que derramo el vaso de agua, fue la elección del Auditor Superior del Estado, donde Alberto Alfaro tenía otra cosa en mente, diferente a la ratificación del Jorge Alejandro Ortiz Ramírez al frente de la ASEJ.

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