La dirigencia estatal del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en Jalisco confirmó lo que ya se veía venir: Laura Haro Ramírez fue reelegida como presidenta del partido para el periodo 2026-2030. Su fórmula, junto con Aurelio Fonseca como secretario general, no enfrentó competencia interna y fue ratificada por la militancia priista.
La ex candidata a la gubernatura y diputada federal, quien encabeza el PRI en Jalisco desde 2022, aseguró durante el proceso interno que el camino ahora está trazado para prepararse de cara al proceso electoral de 2027, donde el objetivo es recuperar espacios de representación y competir con fuerza por las alcaldías, diputaciones y presencia legislativa en el estado.
Haro planteó ambiciosos objetivos para el partido: llegar a ganar los 125 municipios de Jalisco, así como las 20 diputaciones locales y federales. Un reto mayúsculo, si se considera que en procesos recientes el PRI ha visto mermada su fuerza territorial frente a partidos como Movimiento Ciudadano y Morena.
En el acto de ratificación también se sometió de manera voluntaria a exámenes de control de confianza, toxicológicos y de salud, así como la presentación de cartas de “no antecedentes penales” y otros documentos de transparencia, con el argumento de fortalecer la vida interna del partido.
La dirigencia nacional del PRI, representada por Jorge Meade, secretario de organización del CEN, acudió a respaldar la elección y enfatizó la experiencia del partido para gobernar, especialmente frente a la inestabilidad política percibida en otras fuerzas.
No obstante, la reelección de Haro también abre interrogantes. Al no haber una planilla alternativa registrada, el proceso interno dejó ver el peso de las estructuras y la falta de competencia interna, un rasgo que podría trasladarse a la campaña de 2027. Más allá de la unidad proclamada, queda por verse si el PRI logra movilizar cuadros propios y recupera terreno frente a sus competidores en Jalisco, un estado donde la polarización y la competitividad electoral han sido la norma en los últimos ciclos.
Contexto político
Laura Haro es una figura con trayectoria dentro del PRI desde hace años y fue la primera mujer en asumir la dirigencia estatal del partido en 2022. Desde entonces ha impulsado una línea de renovación partidista, aunque con resultados electorales mixtos.
Su reelección ahora promete continuidad, pero también plantea un desafío estructural: ¿puede el PRI consolidar candidaturas competitivas y un proyecto cohesionado mientras otras fuerzas políticas crecen en Jalisco?

